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    Competencias emocionales en el trabajo y cómo fortalecerlas en tu equipo

    Competencias emocionales en el trabajo y cómo fortalecerlas en tu equipoChecklist-para-implementar-un-Software-de-Reclutamiento-y-Selección-de-Personal-Evaluar

    Las competencias emocionales son habilidades clave para reconocer lo que sentimos, regular nuestras reacciones y relacionarnos de forma constructiva con otras personas. En el entorno profesional, estas capacidades influyen directamente en cómo resolvemos conflictos, damos y recibimos retroalimentación, trabajamos bajo presión y construimos confianza dentro del equipo. Por eso se consideran la base de la inteligencia emocional laboral, entendida como la capacidad de comprender y gestionar las emociones propias y ajenas para colaborar mejor, liderar con empatía y sostener un ambiente laboral más saludable y productivo.

    Fortalecer estas competencias también se conecta con la resiliencia, es decir, la habilidad de adaptarse y recuperarse ante cambios, imprevistos o momentos de alta exigencia. En la práctica, un equipo con resiliencia emocional tiende a mantener la calma, enfocarse en soluciones y aprender de la experiencia sin que el estrés se convierta en un freno constante.

    La evidencia respalda esta prioridad: la Organización Mundial de la Salud estima que cada año se pierden 12.000 millones de días laborales por depresión y ansiedad, con un impacto cercano a 1 billón de dólares en productividad, y advierte que factores como cargas excesivas, baja autonomía o inseguridad laboral aumentan el riesgo para la salud mental. (OMS) Además, la OMS y la OIT han llamado a gestionar los riesgos psicosociales y promover estrategias concretas para proteger la salud mental en el trabajo. (ilo.org)

    Si deseas que tu equipo potencie estas competencias, conoce más sobre cómo Evaluar puede ayudarte

     

    Tabla de contenidos:

     

     

    Introducción a las Competencias Emocionales

    Las competencias emocionales son habilidades que permiten identificar, comprender y regular las emociones propias, y también interpretar las de otras personas en contextos profesionales. En la práctica, esto influye en cómo se conversa bajo presión, cómo se manejan desacuerdos y cómo se construyen relaciones de confianza. Por eso son la base de la inteligencia emocional laboral, que no se limita a “ser amable”, sino a tomar mejores decisiones, comunicarse con claridad y sostener un clima de colaboración.

    La evidencia es clara en un punto: para proteger y promover la salud mental en el trabajo, no basta con políticas; también hay que fortalecer capacidades. La Organización Mundial de la Salud recomienda desarrollar competencias para reconocer problemas de salud mental y actuar a tiempo, especialmente en personas que supervisan equipos (OMS). Además, estudios como el reporte Work in America de la American Psychological Association muestran que el bienestar psicológico es una prioridad alta para los trabajadores, lo que se conecta con satisfacción laboral y permanencia (APA).

    ¿Qué son las Competencias Emocionales?

    Las competencias emocionales son habilidades que permiten identificar lo que sentimos, comprender por qué aparece esa emoción y regular la forma en que actuamos, especialmente en situaciones de presión. En el entorno laboral, estas competencias sostienen la inteligencia emocional laboral porque mejoran la comunicación, ayudan a manejar desacuerdos sin escalar conflictos y facilitan la colaboración entre personas con estilos y prioridades distintas. En la práctica, un equipo con estas habilidades trabaja con más claridad, toma decisiones con menos impulsividad y mantiene relaciones profesionales más sanas.

    Además, hoy estas capacidades están cada vez más valoradas por su impacto en el desempeño. El World Economic Forum, por ejemplo, destaca habilidades como la empatía y la escucha activa dentro de las competencias humanas relevantes para el trabajo, especialmente en contextos de cambio y transformación. (World Economic Forum)

    Diferentes competencias emocionales

    • Autoconocimiento: es la capacidad de reconocer emociones propias, identificar patrones (qué me detona estrés, qué me motiva) y entender cómo eso influye en la conducta. Harvard Business Review señala que una mayor autoconciencia se relaciona con decisiones más sólidas, mejores relaciones y una comunicación más efectiva. (HBR)

    • Autocontrol: se refiere a regular la respuesta emocional para actuar con criterio: pausar, priorizar, pedir contexto y responder sin descargar tensión en el equipo. La American Psychological Association explica cómo el autocontrol influye en hábitos, disciplina y rendimiento sostenido. (APA)

    • Empatía: es comprender el punto de vista del otro y ajustar el mensaje para colaborar mejor. En equipos diversos, la empatía reduce fricciones y mejora la coordinación porque permite leer necesidades, expectativas y contexto antes de responder.

    • Habilidades interpersonales: incluyen escucha activa, comunicación, negociación y colaboración. Gallup ha mostrado que los vínculos de confianza en el trabajo se asocian con una mejor experiencia del empleado y resultados como comunicación y compromiso. (Gallup)

    Estos ejemplos se ven en situaciones reales: un líder con empatía puede encauzar un conflicto hacia acuerdos, y alguien con autocontrol puede sostener el foco cuando hay plazos ajustados sin contaminar el clima del equipo.

    También puedes conocer más sobre los tipos de pruebas psicométricas en este artículo: Tipos de Pruebas Psicométricas: ¿Cuál aplicar según el perfil que buscas?.

    Competencias emocionales

    La Inteligencia Emocional Laboral en el Entorno Profesional

    Desarrollar la inteligencia emocional laboral es una de las formas más efectivas de mejorar la convivencia y el rendimiento en equipos que trabajan con presión, cambios y objetivos exigentes. No se trata solo de “llevarse bien”: implica habilidades concretas como autoconocimiento, autocontrol, empatía y gestión de relaciones para comunicar con claridad, resolver tensiones antes de que escalen y tomar mejores decisiones en momentos críticos.

    En cuanto al impacto, TalentSmartEQ reporta que la inteligencia emocional fue el predictor más fuerte del desempeño entre las habilidades laborales que evaluaron, explicando el 58% del éxito en distintos tipos de puestos. También señalan que el 90% de los top performers presenta altos niveles de inteligencia emocional. (TalentSmartEQ)

    Casos de estudio

    • Google (Project Aristotle): Google encontró que lo que más influía en la efectividad de un equipo no era “quién” lo integraba, sino “cómo” trabajaba. El factor número uno fue la seguridad psicológica, es decir, sentir que es seguro asumir riesgos interpersonales (hacer preguntas, admitir errores, proponer ideas). Este tipo de cultura se sostiene con competencias emocionales como escucha, respeto y manejo de conversaciones difíciles. (Rework)

    • Zappos (cultura centrada en servicio y personas): Zappos es un referente por su enfoque en cultura y servicio al cliente. En entrevistas y casos sobre su filosofía, se resalta la importancia de empoderar a los equipos, cuidar la experiencia del empleado y sostener valores que se reflejan en la relación con clientes. Ese enfoque requiere inteligencia emocional laboral aplicada en la atención, la comunicación y la resolución de problemas. (McKinsey)

    Las organizaciones que convierten estas habilidades en hábitos (no solo en discursos) suelen ver mejoras en colaboración, clima y consistencia del desempeño. Para ver cómo evaluar y fomentar la inteligencia emocional laboral en tu equipo, contacta a Evaluar.

     


    Fomentando la Resiliencia Laboral

    La resiliencia laboral es la capacidad de adaptarse, mantener el foco y recuperarse después de situaciones difíciles en el trabajo, como cambios de prioridades, alta carga de tareas o periodos de incertidumbre. No significa “aguantar todo”, sino contar con recursos personales y organizacionales para gestionar el estrés sin que se convierta en desgaste crónico. Por eso, cuando se fortalece la resiliencia, suele mejorar el bienestar, la estabilidad del desempeño y la convivencia dentro del equipo.

    Desde un enfoque institucional, la OIT subraya que la exposición a riesgos psicosociales (como demandas excesivas, conflictos, falta de control o apoyo) puede afectar la salud mental en el trabajo, y que prevenirlos requiere acciones concretas en la organización, no solo esfuerzos individuales. (ILO) Además, la OMS recomienda ajustes y apoyos en el entorno laboral —incluida la flexibilidad y medidas de organización del trabajo— para reducir el impacto del estrés y favorecer la recuperación, especialmente cuando hay señales de sobrecarga. (WHO)

    Estrategias para desarrollar resiliencia

    • Capacitación emocional: talleres de inteligencia emocional laboral para entrenar autoconocimiento, regulación emocional y habilidades de conversación bajo presión. La OMS también recomienda formación para directivos y trabajadores como parte de intervenciones basadas en evidencia para proteger la salud mental en el trabajo. (WHO)

    • Programas de apoyo: espacios estructurados de acompañamiento (mentoría, grupos de apoyo, check-ins con líderes) para compartir experiencias y detectar a tiempo señales de estrés y burnout. La OMS y la OIT destacan la importancia de entornos que prevengan y respondan a necesidades de salud mental en el trabajo. (WHO)

    • Flexibilidad: prácticas como horarios flexibles, ajustes razonables, cargas equilibradas y claridad de prioridades. La OMS menciona explícitamente medidas como horarios flexibles o ajustes de tareas para reducir estrés y apoyar a las personas. (WHO)

    A través de estas estrategias, las organizaciones pueden construir una cultura de resiliencia laboral que impulse productividad y, al mismo tiempo, fortalezca el ambiente laboral y el bienestar del equipo. 

    Resiliencia Laboral

    Conclusión

    En un mercado cada vez más exigente, las competencias emocionales dejaron de ser un “plus” y se convirtieron en una ventaja real para sostener el desempeño. Equipos que fortalecen la inteligencia emocional laboral suelen comunicarse mejor, resolver fricciones con menos desgaste y colaborar con mayor confianza, incluso cuando hay presión o cambios constantes. Además, trabajar la resiliencia laboral ayuda a recuperarse más rápido frente a dificultades y a evitar que el estrés se acumule hasta convertirse en un problema de clima o rotación.

    La evidencia también empuja en esa dirección: la Organización Mundial de la Salud estima que la depresión y la ansiedad generan la pérdida de 12.000 millones de días laborales al año y cerca de 1 billón de dólares en productividad, y recomienda intervenciones como mejoras en el diseño del trabajo y capacitación para líderes y equipos. (WHO)
    Desde la gestión, Harvard Business Review también ha destacado que el rendimiento sostenible requiere habilidades para percibir y manejar emociones, especialmente en roles de liderazgo. (HBR)

    Con una buena evaluación de talento, las organizaciones pueden diagnosticar brechas y definir un plan de mejora práctico. Si quieres llevarlo a la acción, agenda un demo con Evaluar.

     

     

     

    Fuentes


     

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    Topics: Liderazgo, Desarrollo y Gestión del Talento, Evaluaciones y Pruebas Psicométricas

    Andrés Delgado

    Acerca de Andrés Delgado

    Director de Marketing Digital con experiencia en planificación estratégica y ejecución de actividades tácticas. Enfoque en estrategias de branding, comunicación y marketing directo, con especialidad en marketing digital, gestión de bases de datos y leads. Dos veces ganador del Google Contest All Stars, siendo el primer ecuatoriano en recibir capacitación en Google Plex.

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